Algunas situaciones comunes pueden hacer que la visión corra riesgos. Conoce qué hacer en cada caso.

Cuidado con los productos del hogar

Existe el riesgo de daño químico en la superficie del ojo por el contacto con sustancias químicas que suele haber en la casa. Las más devastadoras para la vista son los cáusticos alcalinos, como la soda cáustica (usada para destapar los baños) o la cal viva.

En contacto con el ojo, se produce una reacción que podría llevar a la ceguera. La soda cáustica en contacto con el agua produce una reacción química violenta, que libera gran cantidad de energía. Al hacerlo, puede saltar y dañar los ojos.

¿Qué hacer ante un accidente así? Lavar con abundante agua. Si no se tiene agua, el lavado debe realizarse con el líquido que se tenga a mano, como jugo o bebida gaseosa. Cualquier cosa será menos dañina que dejarlo sin hacer nada. Luego de media hora de limpieza, acudir al Servicio de Urgencia.

Golpes, cortes y contusiones

Hay dos tipos de trauma ocular que requieren de asistencia médica:

Existe el trauma contuso (cuando las paredes del ojo no se rompen). Esta puede producir catarata traumática, glaucoma traumático, desgarro retinal, sangramiento del interior del ojo (hemorragia vítrea), entre otros. Todos determinan mala visión y requieren consulta urgente.

Una causa son los puñetazos y golpes; otra es la bolsa de aire (airbag) que tienen los autos, que salva vidas pero puede dañar el ojo, ya que la fuerza con que se infla, más la carga de la persona hacia el airbag, es similar a recibir un puñete fuerte en el ojo, lo que causa sangramiento y desgarros del interior del ojo. Debajo de la hinchazón de los párpados se puede esconder una lesión ocular.

En el caso de las peleas, cuando un golpe impacta en la ceja la energía del golpe se trasmite hasta el nervio óptico a través de los huesos del cráneo y puede dañar el canal por donde pasa el nervio óptico.

También existe el trauma ocular abierto que es causado por cortes que rompen la pared del ojo, puñetazos, tijeras, juguetes o botellazos. También por golpes tan fuertes que producen que el ojo estalle.

Ojo rojo

Existe el ojo rojo superficial, asociado habitualmente a escaso dolor, sin compromiso de la visión y sin fotofobia. En general, se debe a enfermedades de corta duración y muy buen pronóstico.

Un tipo de ojo rojo es lo que la gente conoce como derrame del ojo, producido por fragilidad capilar o por una crisis de hipertensión arterial.

También existe el ojo rojo profundo, que se asocia con un dolor ocular fuerte, baja de visión y fotofobia. Una de las causas es el glaucoma agudo, y éste va asociado a vómitos, náuseas y dolor abdominal.

Es un cuadro muy grave, que se da en personas genéticamente predispuestas y que tienen una configuración de ojo especial. Si no se atiende de manera inmediata, se corre el riesgo de perder la visión.

Cuidados en la nieve

En la nieve no sólo debemos proteger la piel de los rayos del sol, sino que el uso de anteojos también es indispensable para no dañar los ojos, ya que la radiación puede producir queratitis (inflamación de la córnea) por exposición desmedida a la luz ultravioleta tanto directa como por el reflejo de la nieve.

El dolor empieza de 8 a 12 horas después de la exposición y afecta a los dos ojos. Es muy invalidante y produce fotofobia (molestia al ver luz).